Cada vez son más los ciudadanos amigables con la naturaleza

Playas, montañas, cuevas, parques, manglares, ríos, museos, santuarios, flora y fauna etc, necesitan de nuestro cuidado por nosotros y las futuras generaciones.
Observar y disfrutar, no dañar debe ser la norma que debemos tener presente a la hora de visitar nuestros lugares preferidos. Contribuir a preservar es una forma de demostrar los buenos ciudadanos y el turista de calidad que somos.Millones de personas se mueven anualmente de un sitio a otro, a observar, conocer, disfrutar de los espacios naturales. Para poder repetir las visitas a aquellos lugares que nos encantaron y que vamos a recomendar a nuestros familiares y amigos, tenemos que cuidar y preservar y recomendarle a quienes nos acompañen que hagan lo mismo.
En los parques nacionales hay cestas para arrojar los desperdicios, por tanto no debemos tirarlos donde sea.Si vamos al Zoo, preguntemos a los cuidadores qué podemos darle al animal.Si queremos una semilla o una estaca de una planta que nos gustó y que está en uno de los jardines, debemos pedirla, para que no dañemos la planta o destruyamos el huerto.Preguntar en las cuevas si podemos hacer fotos y vídeos. Recordemos que allí hay reliquias que son milenarias y pueden ser sensibles a los flashes de nuestras cámaras y en fin, tener cuidado en todo y con todo.
ÁREAS PROTEGIDAS
La mayoría de los países tienen para ofrecer al visitante atractivos en las áreas protegidas.Las áreas protegidas son un refugio de flora y fauna, una especie de santuario que son cuidados por personal entrenado.Forman parte del patrimonio natural de los países, y por tanto debemos tener sumo cuidado para poder disfrutarlas.Allí podemos encontrar especies nativas o migratorias si se trata de aves, animales locales o introducidos que han encontrado allí un espacio para su sobre-vivencia.Paisajes naturales que no debemos agredir.Forman parte de una ingeniería de la bio diversidad irreemplazable.Sin embargo, por asuntos administrativos hay algunas que no están bajo el cuidado especializado, por lo que el turista debe con su responsabilidad, contribuir a su preservación.
Una práctica que debemos todos repudiar es el comercio ilegal de la flora y la fauna, el abuso con la población animal y con las plantas, y el robo puro y simple de especies, de sus huevos, sus pichones o hijos,sobre todo en aquellos lugares sin vigilancia o con poca protección.Si llevamos nuestros aportes culturales en favor de la naturaleza, de sus áreas protegidas, seremos mejores turistas y aunque no nos premien, porque no estamos en un concurso, sino en un ejercicio consciente y responsable.
(Imágenes de fuente externa)
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